En verano cuidamos la piel del sol, pero solemos olvidar el cabello. El sol, la sal del mar y el cloro de la piscina lo dejan seco, quebradizo y sin brillo. Te contamos por qué pasa y cómo protegerlo con un gesto tan sencillo como el que ya haces con tu piel.
El verano también pasa factura a tu cabello
Cuando pensamos en protección solar, casi siempre pensamos en la piel. Nos aplicamos crema, buscamos la sombra a según qué horas, vigilamos las quemaduras… y sin embargo dejamos el cabello completamente expuesto durante horas: en la playa, en la piscina, en una tarde de terraza o en una ruta de senderismo. El cabello está sometido a los mismos agentes que la piel —sol, calor, sal y cloro— pero rara vez le dedicamos el mismo cuidado.
El resultado, con el paso de los días de verano, suele ser un cabello más seco, más frágil, con menos brillo y un color más apagado de lo habitual. No es algo inmediato, sino un desgaste que se va acumulando sesión de playa tras sesión de piscina, y que muchas personas solo notan al final del verano, cuando el cabello ya está dañado.
¿Por qué pasa esto exactamente?
- El sol emite radiación UV que debilita la fibra capilar desde fuera hacia dentro. Con el tiempo, esto se traduce en un cabello más quebradizo y, en el caso de cabellos teñidos, en un color que se degrada antes de lo esperado.
- La sal del mar actúa como un agente deshidratante: reseca el cuero cabelludo y «abre» la cutícula del pelo (la capa exterior que normalmente protege la fibra), dejándolo más áspero al tacto.
- El cloro de la piscina tiene un efecto parecido al de la sal: reseca la fibra capilar y puede dejar el cabello más apagado, especialmente si se acumula sesión tras sesión sin aclarar bien.
- El calor —tanto el del propio sol como el del secador o la plancha, que solemos usar más en verano tras cada baño— suma un daño adicional que se va acumulando con el paso de las semanas.
Nada de esto es motivo de alarma si se cuida a tiempo con unos gestos sencillos. Pero sí conviene tomarlo en serio si notas que tu pelo llega a septiembre más frágil, con las puntas abiertas o que se enreda con más facilidad que en otras épocas del año.
¿Cuándo merece la pena usar un protector capilar?
Una duda habitual es si hay que aplicarse protector solar en el pelo todos los días, igual que hacemos con la piel del rostro. La respuesta es que no es necesario en el día a día: el protector capilar tiene sentido, sobre todo, cuando sabes que vas a pasar varias horas seguidas expuesto al sol de forma directa. Algunos ejemplos habituales en verano son:
- En la playa, especialmente en las horas centrales del día.
- En la piscina, donde además del sol se suma el efecto del cloro.
- Haciendo senderismo, sobre todo en rutas sin sombra.
- Practicando deporte al aire libre, como pádel, running o ciclismo en las horas de más luz.
Si tu exposición al sol es puntual —un paseo corto, una terraza a la sombra— probablemente no necesites este paso extra. Pero si vas a estar horas al sol, tu cabello lo agradecerá tanto como tu piel.
Antes del sol: protege
El primer paso, igual que con la piel, es la protección previa a la exposición. Aplicar un protector solar capilar antes de salir a la playa o a la piscina —y reaplicarlo si vas a pasar muchas horas al sol— ayuda a formar una barrera que reduce el impacto directo de la radiación UV sobre la fibra capilar y el cuero cabelludo.
- Aplica un protector solar capilar antes y durante la exposición al sol. Un buen ejemplo es el ISDIN Fotoprotector Scalp & Hair Mist SPF50, una bruma ligera con protección alta que cubre tanto el cuero cabelludo como la longitud del cabello frente a la radiación UV. Al ser un formato en spray es fácil de aplicar sobre el pelo seco o mojado, y resulta especialmente cómodo antes de un baño en la playa, la piscina o una excursión. Otra opción es el Lazartigue Solar Protect SPF50+, un agua solar capilar bifásica que también protege cuero cabelludo y longitud, formando una barrera hidratante y nutritiva que evita que el cabello se reseque en exceso; su textura ligera realza además la luminosidad del pelo.
- Ponte una gorra o un sombrero. Es uno de los gestos más sencillos y, a la vez, más eficaces: además de proteger tu piel del sol directo, reduces la exposición directa del cabello y, sobre todo, del cuero cabelludo, que es una de las zonas que más sufre en las horas centrales del día.
Combinar ambos gestos —protector capilar y algo de sombra física, como una gorra— suele dar mejor resultado que confiar solo en uno de los dos.
Durante y después: aclara e hidrata
La protección antes de exponerte al sol es solo la mitad del cuidado. Lo que hagas después de cada baño también marca la diferencia en cómo llega tu cabello al final del verano.
- Aclara el cabello con agua dulce justo después de cada baño en la playa o la piscina. Es un gesto rápido, pero muy eficaz: elimina los restos de sal y cloro antes de que tengan tiempo de resecar la fibra capilar, y evita que se vayan acumulando baño tras baño a lo largo del día.
- Usa un champú reparador después del sol. Una vez en casa, conviene ir un paso más allá del champú habitual. El René Furterer Solaire Champú Reparador está pensado precisamente para esta situación: ayuda a eliminar los restos de sal, cloro y arena que el aclarado con agua dulce no siempre retira del todo, contribuye a reparar el cabello tras la exposición solar y devuelve sensación de suavidad y brillo.
- Añade un extra de nutrición cuando el cabello lo pida. Tras varios días seguidos de playa o piscina, es habitual notar el cabello especialmente seco o apagado, señal de que necesita un plus de hidratación además del cuidado diario. En esos momentos, una mascarilla como la TH Pharma de Avena y Jalea Real puede ayudar: nutre en profundidad y está pensada para combatir la sequedad causada por el sol, el cloro y la sal acumulados.
No todos los cabellos necesitan la misma rutina ni con la misma frecuencia. Un cabello teñido, uno rizado, uno fino o un cuero cabelludo especialmente sensible tienen necesidades distintas, y ahí es donde un consejo personalizado marca la diferencia frente a «usar cualquier producto que tengamos en casa».
Un gesto que se cuida mejor con asesoramiento
Igual que dedicas tiempo a elegir tu protector facial o corporal, dedicar unos minutos a proteger y reparar tu cabello a lo largo del verano merece la pena. No se trata de comprar muchos productos, sino de tener una rutina sencilla y adaptada a tu tipo de cabello: protección antes de exponerte al sol, aclarado tras cada baño y, cuando lo necesite, un extra de reparación e hidratación.
En Farmacia Aleste te ayudamos a encontrar esa rutina, valorando el estado de tu cabello y cuero cabelludo y orientándote sobre qué producto se adapta mejor a tu caso, sin necesidad de que pruebes varias marcas por tu cuenta hasta dar con la que te funciona. Si notas el pelo especialmente debilitado, con caída aumentada o molestias en el cuero cabelludo —más allá de lo esperable por el sol o el baño en el mar—, también podemos orientarte sobre nuestro servicio de análisis capilar, pensado precisamente para entender mejor qué le pasa a tu pelo y qué rutina le conviene a partir de ahí.
Ante síntomas persistentes como picor intenso, caída notable o irritación del cuero cabelludo, te recomendamos también consultar con tu médico.
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Pásate por Farmacia Aleste y te asesoramos según tu caso, sin compromiso. Estamos en Sevilla Este, cerca de ti.
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FAQs
¿Es necesario usar protector solar en el pelo, no solo en la piel? Sí. El sol también daña la fibra capilar y puede alterar el color, así que un protector solar capilar ayuda a minimizar ese desgaste.
¿El cloro de la piscina daña más el pelo que el sol? Ambos afectan al cabello de forma distinta: el sol debilita la fibra y el color, y el cloro (como la sal) reseca y abre la cutícula. Lo ideal es protegerlo de los dos.
¿Qué hago si noto el pelo muy seco o quebradizo después del verano? Te recomendamos pasarte por la farmacia para valorar tu caso; en función del estado del cabello podemos orientarte sobre productos de hidratación o sobre nuestro servicio de análisis capilar.
¿Los protectores solares capilares sirven para todo tipo de cabello? Existen distintas formulaciones según el tipo de cabello (teñido, rizado, fino, cuero cabelludo sensible), por eso conviene elegir el que mejor se adapte a tu caso.
¿Puedo aplicar el protector solar capilar todos los días? En general se recomienda aplicarlo siempre que vayas a exponerte al sol de forma prolongada, especialmente en playa o piscina. Te asesoramos según tu rutina y tipo de cabello.
¿Basta con aclarar el pelo con agua dulce o también hace falta champú específico? Aclarar con agua dulce nada más salir del mar o la piscina ayuda a retirar buena parte de la sal y el cloro, pero no siempre es suficiente. Un champú reparador después del sol, como el de la rutina que te contamos arriba, ayuda a completar ese cuidado y a devolver suavidad al cabello.

