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Mascarillas sí pero con un uso correcto

Parece que el debate en las redes es si usar mascarillas o no. Nadie se pone de acuerdo y al final la población se divide entre los que tienen las N95 y se han gastado un potosí, porque los precios con el COVID están disparados, o aquel que va con bufanda o sin nada. ¿ De quién me fío? ¿mascarilla si o no?

Esta es nuestra opinión, después de leer multitud de artículos y ver también como es la situación que nos acompaña:

Muchos hemos escuchado que mejor dejar las mascarillas para los sanitarios, que tristemente se están enfrentando al virus en esta batalla, casi al descubierto. Otros dicen que mejor llevarlas todos, evitamos así el contagio y luego están las que los hacen de tela.

Cierto es que material para sanitarios no hay, por eso, todo material que se le pueda dar de protección a quienes luchen en la primera línea, mientras los demás guardamos posiciones en casa, bien que hacemos. Por eso, no me deja de sorprender ver a gente por la calle, con esa mascarilla FFP-2 Y FFP-3, incluso las que acabo de descubrir N95, que no están recogidas por la unión europea pero si aprobadas por la FDA. Esas mascarillas, filtran y evitan el contagio por virus, entre ellos el famoso COVID, además son reutilizables, se pueden esterilizar y son las que deberían poder utilizar nuestros sanitarios, que están cara a cara con pacientes que presentan cargas virales altas.

¿Quiere decir que a mi no me sirve para ir a comprar el pan? Sí, te sirven, si las llevas bien ajustadas, pero no es tan necesario si guardas las distancias de seguridad y evitas tocarte la cara, la boca, la nariz… El virus no esta volando por el aire que respiramos, el virus está en gotitas que salen de personas infectadas o en las superficies que han tocado personas infectadas. Realmente evitando tocar con las manos y tocarnos la cara, manteniendo la distancia de seguridad y haciendo el lavado de manos exhaustivo con jabón o solución hidroalcohólica, es suficiente.

En el caso de ser población de riesgo, obligada a ir a hospital, pues llevarla te ayuda a prevenir. Y si como es mi caso, tienes que cuidar de alguien infectado también te la recomiendan, además de todas las medidas de seguridad descritas. Y Ojo, si estás contagiado y usas una mascarilla con filtro…pues estás expandiendo el virus… Ese filtro no permite que entren en tu mascarilla partículas pero no evitan que salgan. De modo que si estás infectado estás ayudando al virus a que se difunda. Estas deberían estar siendo usadas solo por el personal sanitario. 

¿Y las otras mascarillas? Las que son quirúrgicas, de un solo uso. De esas se ha oído de todo también. En Europa y Norteamérica están diciendo de no usarla porque podemos desabastecer de ellas a los hospitales, que mejor distancia de seguridad… Sobre este punto se ha discutido hasta en el último número de la prestigiosa Revista Science. Este tipo de mascarilla no evitan la infección, pero si evitan el contagio, por eso desde China, sus expertos en salud publica, casi obligan a llevarla a la población, porque al llevarla, esas gotitas q pueden salir al toser/estornudar/hablar de una persona infectada quedan retenidas en la mascarilla. Es un método “altruista” de evitar contagios en masa.

Una actitud que nos beneficiaría a todos sería seguir la conducta asiática (no la China que come sopa de murciélago pero sí la surcoreana y japonesa): su propuesta es cuidarte tú, cuidando a los demás. Nos centramos en no contagiar a otros para frenar la curva. Ellos usan mascarillas y tienen apps de seguimiento para evitar contagios masivos. No hacen un uso egoísta de los sistemas de protección sino altruista. De hecho fueron los países que antes frenaron la curva. 

En conclusión: Tanto en personas con síntomas, confirmadas como en personas asintomáticas pero que pueden transmitir,  deberíamos usar mascarillas, porque a día de hoy, en medio de la pandemia, no sabemos si podemos ser vectores transmisores o no. Repito, no es para protegerme yo, es para proteger a los demás.

 

 

 

 

 

 

 

 

5 ejercicios en casa para nuestros mayores

Te mostramos algunos ejercicios sencillos y seguros para que los mayores conserven su buena circulación y tono muscular dentro de casa:
  • Marcha en el sitio: Camina en el sitio con diferente intensidad y ve aumentando así tu ritmo cardiaco poco a poco. Ideal como calentamiento para seguir tu serie de ejercicios diarios.
  • Sentadillas asistidas: Colócate al borde de una silla estable o de la cama y realiza varias series levantándote y volviéndote a sentar. Si tu condición física te lo permite, levanta también los brazos para tonificar así el tren superior.

  • Flexiones de brazos: Coloca las manos extendidas sobre una pared y poco a poco baja el cuerpo y vuélvelo a subir. Es importante que los pies estén bien fijos para no resbalarnos.
  • Sortear obstáculos: Colocamos en el suelo un objeto como una almohada o un cojín e intentamos superarlo con una zancada. El tamaño y la distancia del objeto siempre será acorde con las capacidades de la persona.
  • Palo de la escoba: Aquí viene uno de nuestros favoritos. Nos sentaremos en una silla y tomaremos el palo de escoba por delante colocándolo a la altura de los ojos manteniendo los brazos estirados. Si nuestra forma física nos lo permite, podemos mover el palo hasta la altura de nuestra cabeza y repetir varias veces el ejercicio.
Levántate del sofá, apaga la televisión , ponte tu mejor chándal y, ¡a hacer ejercicio dentro de casa!

Mantén la salud también dentro de casa

Quédate estos días en casa pero sigue cuidando tu estado físico y mental a través del ejercicio y la buena alimentación. No pierdas ojo a estos consejos para hacer frente al COVID-19 sin salir de casa. ¡Podemos con el coronavirus!
  • No abuses de la pasta y el arroz y come más frutas, verduras y carnes magras
  • No olvides hidratarte bien, de 6 a 8 vasos diarios de agua
  • Para equilibar la falta de Vitamina D que nos proporciona el sol, aumenta la ingesta de lácteos enteros, y pescado azul. Tambien puede ser de lata.
  • Sigue manteniéndote en forma realizando flexiones, sentadillas, abdominales, siempre a corde con tu capacidad física.
  • No abusar de las pantallas; móvil, televisión, ordenador. Información sí pero controlada y siempre de fuentes ofciales.
  • Aprovecha para leer esos libros que tienes pendientes
Estas son algunas recomendaciones para que tus días en casa sean más llevaderos y sobre todo más saludables. Si necesitas más información, ¡pregúntanos!

Rompiendo mitos sobre la depresión

Esta semana en la que el frío por fin ha llegado, salimos de noche de casa para el trabajo o el cole y volvemos también casi de noche, es normal que nuestro ánimo decaiga… Parece que estamos deprimidos pero es importante no confundir conceptos ni momentos de mayor tristeza o decaimiento con esta enfermedad.

La depresión es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de tiempo prolongado. La mayoría de nosotros se ha sentido de esta manera alguna que otra vez pero sólo durante espacios cortos de tiempo.

Hoy desde Farmacia Aleste, queremos eliminar la confusión e insuflar un poco de ánimo a todos, y para ello hemos estado recogiendo algunas creencias y dudas:

Nadie es triste porque es triste… La tristeza persistente es uno de los síntomas de la depresión, pero este problema de salud mental puede presentar también síntomas físicos como pérdida del apetito o por el contrario, comer más de la cuenta, alteraciones de sueño (insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta) fatiga generalizada, dificultad para concentrarnos, recordar y tomar decisiones, dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores crónicos que no responden al tratamiento. También pueden presentarse síntomas emocionales como cambios en el comportamiento, falta de autoestima y pérdida de interés por actividades habituales… En las personas enfermas, estos síntomas duran más de dos semanas. Si te son conocidos, no lo dudes y busca ayuda sin miedo.

Cualquier persona, independientemente de su sexo, etnia o edad puede tener depresión en un momento determinado de su vida. Ciertos acontecimientos vitales difíciles de afrontar pueden actuar como desencadenantes (pérdida de seres queridos, desempleo…) pero se trata de un problema de salud mental en sí mismo.

Según la OMS, es el problema de salud mental más común y afecta a 121 millones de individuos en todo el mundo. Imagina, ¡hasta un 10% de las personas necesitarán ayuda para vencer la depresión durante su vida y hasta un 20% presenta riesgo de padecerla. Así que que no te quepa duda…¡superarla es de valientes!

Es cierto que existe una depresión orgánica, una depresión asociada a ciertas enfermedades del Sistema Nervioso Central (parkinson, tumores, demencias, esclerosis múltiple, epilepsia…etc) y entre el 25%-40% de las personas afectadas presentarán un trastorno depresivo en el curso de su condición. También determinados trastornos endocrinos se asocian a la depresión, como el hiper/hipotiroidismo. Si teneis algún familiar que sufre alguna enfermedad de las mencionadas u otras que afecten de manera importante en su día a día, estad atentos para poder ayudarle.

Hasta hace no mucho tiempo, se asociaba la depresión con un déficit de serotonina, noradrenalina o dopamina. Estudios más recientes apuntan a lesiones en ciertas neuronas que no detectan correctamente estos estímulos. Los antidepresivos más modernos funcionan regulando la cantidad de estás sustancias en nuestro organismo.

Por sí sola, o en combinación con otros tratamientos, la terapia psicológica cognitivo-conductal y, en menor medida, la interpersonal se han probado eficaces en el tratamiento de los distintos tipos de trastornos depresivos. Todos necesitamos de vez en cuando, hablar y expresar nuestros problemas y tristezas con palabras, para verlos desde fuera de nuestra cabeza. Los psicólogos son especialmente útiles para tratar los síntomas de la depresión y enseñar al paciente a modificar las características de su personalidad que le predisponen ésta,  así como detectar y combatir los síntomas de manera temprana y prevenir las recaídas. Es hora de que se acaben ya las vergüenzas y pidamos la ayuda de un profesional sin reparo 🙂

La depresión es uno de los problemas de salud mental que mejor responde al tratamiento. La OMS señala que un 60-80% de los individuos afectados responde positivamente a un tratamiento combinado de fármacos y psicoterapia. Pero ¡ojo! la recuperación no es inmediata y puede llevar varios meses y requiere ante todo mucha voluntad para superarlo.

Está demostrado que el estrés incrementa la presencia de hormonas esteroideas como el cortisol en la sangre y en el cerebro. Es posible que la presencia mantenida (no ocasional) de cantidades elevadas de esas hormonas en el cerebro sea una causa destacada de la lesión de las neuronas del hipocampo y ocasione la caída en  una depresión. Por suerte, desde hace unos años sabemos que ciertas zonas del cerebro las neuronas son capaces de regenerarse, por eso es importante tomarse la vida con tranquilidad, intentar focalizarse en el lado positivo de las cosas y disfrutar de los pequeños placeres y de las personas que queremos.

Nosotros, por nuestra parte os queremos recomendamos apuntar cada noche diez cosas buenas que os hayan pasado durante día, aunque sea simplemente haber tomado un cafe caliente cuando tenías frío o escuchar vuestra canción favorita en el coche;  porque saber pararse en esos detalles y disfrutarlos ayuda a que el estrés desaparezca y que la vida sea más “happy” en los difíciles tiempos de corren. La felicidad no es cuestión de suerte…¡es cuestión de actitud!

 

 

Vitaminas para superar el Invierno

En épocas como esta, en las que además de estar a dieta hace mucho frío, podemos sentirnos un poco más débiles. Si además eres de los que se presentan a los exámenes, más motivos aún para necesitar algo más de energía…

¡Es normal que nos cansemos y nos resfriemos más de lo habitual llevando tantas cosas para adelante! Por eso muchas veces, en situaciones como estas,  es recomendable darle a nuestro organismo un aporte extra de vitaminas.

 

 

Todos conocemos la importancia de las vitaminas en la salud humana. Estos micronutrientes son imprescindibles para el organismo; actúan en diversos procesos de regulación del metabolismo y son vitales para transformar los alimentos en energía.

Hay 13 vitaminas diferentes, clasificadas en:

Solubles en agua, que incluyen el grupo de vitamina B y vitamina C. Son fácilmente expulsadas por el cuerpo a través de la orina. Debido a que no se pueden almacenar, es necesario tomarlas con mayor frecuencia.

La Vitamina C, sabemos que es un importante cofactor del sistema inmune, así que no dudes y aprovecha para comer naranjas, ricas en ella y prevenir así enfermedades. El complejo de vitamina B presenta funciones importantes para el sistema nervioso.

Solubles en grasa,  que incluyen las vitaminas A, D, E y K . Cuando entran en el cuerpo, son absorbidas por el tracto intestinal y pasan al torrente sanguíneo. Son más difíciles de disolver y las cantidades en exceso se almacenan en el hígado o en la grasa del cuerpo.

La paradoja de las vitaminas es que salvo la Vitamina D, el organismo es incapaz de fabricarlas por sí mismo, por lo que una dieta variada y equilibrada es importante para asegurar conseguir el aporte diario de vitaminas imprescindibles para funcionar como un reloj.

En los casos en los que la alimentación es insuficiente o en épocas de más desgaste, siempre podemos recurrir a complementos alimenticios ricos en vitaminas y minerales y suplementos que merman la fatiga y favorecen tu rendimiento intelectual, cognitivo y físico. Es la ayuda ideal para afrontar el periodo de exámenes con la energía que necesitas, por ejemplo. También niños con un crecimiento rápido, mujeres que toman anticonceptivos, ancianos y personas que presentan tratamientos crónicos con fármacos, puesto que éstos pueden afectar a la absorción de vitaminas.

Pero ojo, los complejos vitamínicos no deben sustituir nunca a una dieta equilibrada ni a un estilo de vida saludable, sólo sirven para complementarlas.  Un déficit de vitaminas da la cara con síntomas como pérdida de apetito, fatiga, falta de concentración, irritabilidad, apatía o insomnio. 

Muchas personas temen sufrir una sobredosis de vitaminas cuando toman complementos como el Supradyn o  el Multicentrum. La Vitamina C y del grupo B no presentan ningún peligro, puesto que al ser hidrosolubles se eliminan por la orina cuando existe un exceso.

En cambio, la Vitamina A sí que puede tener efectos nocivos cuando se tomas más de 200000 UI en una sola dosis en tratamientos prolongados, y la vitamina D no debe sobrepasar las 100000 UI. Pero obviamente en una suplementación no se alcanza esa dosis diaria y el tratamiento prolongado solo  llega a provocar la acumulación de 10 a 5 veces la cantidad recomendada. Por tanto, siempre que estés controlado por tu médico o farmacéutico no existe ningún riesgo.

Si estás ahora a dieta y te sientes con cansancio o si de tantas horas de biblioteca ya estás ko… No te dejes vencer ¡pásate por Farmacia Aleste y nosotros estaremos encantados de aconsejarte!