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Maleta del hospital para madres primerizas

A punto de dar a luz con el «que esta hora se me haga corta» presente. O no, porque tengo aún mil cosas que dejar listas… La maleta para el pequeño Jaime y la mía sí las tenemos listas: básica, rápida y de una madre primeriza que en este confinamiento se ha preparado a conciencia.

Comenzamos con lo necesario para el peque; que para eso es el protagonista del día.

-> Obviamente Ropita de primera puesta: 5 bodies, 2 pijamitas, patucos, gorrito y manoplas  y algo más decente para cuando se haga su primera foto en la salida del hospital… También alguna cosita regalada por las abuelas, para que puedan presumir en los grupos de whatsapp.

-> Pañales, talla cero. Para recoger ese chapapote llamado meconio que es la primera caca del bebe. Además de una cremita para el culito para evitar las primeras irritaciones en esas zonas tan intimas. En mi caso, llevamos la de Sebamed baby, que es calmante, se absorbe muy bien y su composición protege la piel delicada de nustro pequeño.

-> Otros productos de aseo, como el jabón Syndet de la misma marca y su loción corporal. Aunque a los bebes no hace falta bañarles todos los días y con agua es suficiente. Su primer baño va a ser súper respetuoso con su piel y buscamos que mantenga su manto lipídico, que le protege a su piel aún en formación.

-> Para curar el cordón umbilical,  siempre se ha recomendado algún antiséptico, aunque actualmente las matronas y pediatras nos han informado que con limpiarlo bien y mantenerlo seco es suficiente, siempre por fuera del pañal, para su cicatrización y posterior caída.

-> ¡¡¡¡Muchas ganas de verle!!!! De eso no nos falta…

Qué debes llevar en tu maleta cuando vas a dar a luz

¿Y qué necesita la mami?

Mejor estar preparada y saber un poco que tras la bonita etapa del embarazo, viene una etapa más desconocida que da para otro post: el posparto y cómo nos debemos cuidar.

-> No olvidar la documentación con todas tus analíticas y también las ecos que tengas.

-> Camisones para facilitar la lactancia o en el caso que no vayas a darla, el piel con piel, porque es como más se va a calmar el peque, está acostumbrado a sentirnos cerquita cerquita, para que a la primera de cambio lo alejemos de nosotras.

-> Sujetadores de lactancia: tanto para las que vamos a dar la lactancia como las que no, porque el organismo se prepara para ello y tus pechos van a estar si no lo están ya más turgentes e hinchados de lo normal. La producción de leche se está activando en nuestro organismo…. y todas sabemos lo incomodo que es un sujetador que apriete.

-> Ropa interior desechable o de algodón (no hace falta que este nueva) Aunque queramos ser glamurosas en nuestro postparto, estrenar lencería fina para mancharla y estropearla no es lo suyo. Tras el parto, mientras el útero vuelve a su tamaño original y el resto de los órganos se recolocan, vamos a star sangrando como si fuera una regla, con la incomodidad posible de tener algún que otro punto por el parto… Lo mejor, braguitas desechables de algodón y usar compresas post parto de celulosa que sean lo más respetable con nuestra zona intima dolorida.

-> Si vas a comenzar a dar el pecho puedes ir con algunos discos de lactancia, para evitar manchar el sujetador que lleves y algún producto por si mientras te adaptas al agarre del pequeño se forma alguna grietecilla… Sobre lactancia también hablaremos en otro post.

-> Productos de higiene, jabón suave y gel para la zona intima, por si nos han puesto puntos. En mi caso Epixelle

-> Muchas veces te recomiendan llevar una faja post parto. Yo no soy fan, porque sí, es verdad que está bien para verse mejor esa barriguita flácida que se nos va a quedar… ¡¡¡¡pero es que es normal!!!! Y además, al comprimir, presionas mucho la musculatura del suelo pélvico, que ya viene de trabajar lo suyo, para meterle mas caña. Sí es aconsejable, y ayuda a cerrar la pelvis que se ha abierto en el parto, el uso de un cinturón pélvico. Te aliviará.

-> Mucha alegría y paciencia para esta nueva etapa

Qué llevar en la maleta cuando vas al hospital

 

 

¿Hasta cuándo amamantar a tu bebé?

¿Es la lactancia materna la mejor opción para los niños? Vamos a analizarlo desde todos los puntos de vista:

Antiguamente los niños se alimentaban con leche materna hasta los tres o cuatro años. Y si las madres no podían se recurría a las nodrizas. La razón no se ceñía exclusivamente a que no existieran otras opciones, sino a que realmente era, y sigue siendo, el mejor alimento que pueden recibir los pequeños para crecer sanos. No en vano, los seres humanos somos mamíferos y no hay nada mejor que la leche de la propia especie.

Existen muchas asociaciones prolactancia cuyo objetivo es concienciar sobre los beneficios de continuar dando el pecho a los bebés más allá de los seis meses, algo recomendado, además, por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los niños que lo siguen haciendo por encima el año obtienen una gran cantidad de calorías, minerales y vitaminas. Algunos, incluso, lo convierten en el postre ideal o en lo único que quieren tomar cuando están malitos. Sin olvidar, eso si, que a medida que crecen, los pequeños necesitarán introducir también otros alimentos en su dieta que aseguren un correcto desarrollo.

Sin embargo, la realidad a veces se impone y condiciona enormemente a las madres a la hora de dar de mamar a sus hijos. Por un lado, en la sociedad actual no siempre está bien visto ver a niños mayores de tres o cuatro años colgados de la teta de su madre y, por otro, después de los cuatro meses de baja maternal, llega la inevitable vuelta al trabajo. Así que aparecen las dudas: ¿qué van a pensar de mí?, ¿seguiré teniendo leche suficiente?, ¿necesitaré extraerme leche durante las horas de trabajo? Estas y otras incertidumbres son las responsables de que algunas madres renuncien enseguida a dar el pecho a sus hijos.

UNA DECISIÓN PERSONAL.

Lo primero que hay que tener claro es que es una decisión muy personal, porque se trata de un vínculo que relaciona a madre e hijo de un modo especial. Dar el pecho refuerza los lazos entre los dos y para el bebé no es cuestión solo de alimentarse, sino que el contacto físico con su madre le tranquiliza y le da seguridad.

¿SEGUIRÉ TENIENDO LECHE?

Sí, si se mantienen las tomas a demanda, ya que cuanto más mame el bebé, más leche se produce. Además, si la madre empieza a trabajar, lo más normal es que tenga que extraerse algo de leche para dejar almacenada en casa. Esta succión, aunque artificial, surte el mismo efecto. Lo que hay que tener en cuenta es que, tanto si se decide usar un sacaleches eléctrico como uno manual, es conveniente que la madre se encuentre serena y relajada cuando los utilice. Es mejor dejarla a solas para que las prisas no afecten a la cantidad de leche que pueda sacar. Puede ayudar hacerlo en la habitación del bebé o teniendo cerca algo con el olor del pequeño que estimule las hormonas encargadas de producir la leche.

¿EL ESTRÉS AFECTA A LA LACTANCIA?

Sin duda. Desde la Asociación Española de Pediatría (AEPED) se hace especial hincapié en este aspecto como un factor que puede llegar a reducir la producción de leche materna. Para evitar que el estrés de comenzar a trabajar, junto a la responsabilidad de seguir amamantando al bebé, afecte a la lactancia, la madre necesita, sobre todo, descansar todo lo que pueda y, para ello, tiene que poder delegar. Contar, con una buena red de apoyo (familia, pareja, amigos u otras madres con la misma experiencia) es fundamental para que la lactancia sea duradera y placentera. Algunas asociaciones, como la Liga de la leche, ofrecen grupos de apoyo para aquellas mujeres que lo necesiten.

LA VUELTA AL TRABAJO

Unas semanas antes de incorporarse al trabajo, se recomienda que la persona que va a encargarse del bebé se familiarice con él y con la forma de darle la leche (lo más normal es que sea en biberón). De este modo, el pequeño se sentirá más tranquilo (no olvidemos que para los bebés mamar no solo consiste en alimentarse físicamente, también es un momento de mimos y nutrición emocional).

Después, durante los día laborales, si la madre ofrece el pecho al bebé justo antes de irse a trabajar y luego nada más llegar a casa, es posible que, en sus horas de ausencia, solo necesite una o dos tomas de leche. La razón es que algunos bebés no comen nada mientras su madre está fuera: se dedican a dormir para luego reclamar todo lo que necesitan, en cuanto su mami vuelve.

Cuando la madre esta en casa, se aconseja seguir con las tomas a demanda, como comentábamos antes. Y para los bebés mayores de seis meses complementar con otros alimentos apropiados a su edad, como purés de frutas y verduras. En este caso, resulta muy práctico darle este tipo de alimentos cuando mamá se va a trabajar. Así no será necesario tener mucha cantidad de leche almacenada y el pequeño irá experimentando nuevos sabores que empiezan a ser fundamentales en su dieta.